Formas de pago y condiciones

El origen del Raku se remonta al sello de oro que ofreció Taiko en 1598 a Chojiro, hijo de Ameya, inmigrante coreano que se instaló en Kyoto en 1525. Chojiro parece ser el primer ceramista que utiliza el sello Raku cuyo ideograma significa, felicidad, goce ó placer.

Esta técnica se encuentra íntimamente ligada a la "Ceremonia del té", siendo esta una costumbre medieval japonesa, para los grandes señores feudales.

En 1911 Bemard Leach ceramista ingles que pasa una larga estancia en Japón, tiene ocasión de conocer esta técnica en el transcurso de una fiesta. Con ojos sorprendidos observa como una pieza bizcochada que había sido esmaltada ante él, era introducida en un homo caliente y transcurrido unos treinta minutos, esa misma pieza fue sacada del homo al rojo vivo con la ayuda de unas tenazas y dejada enfriar a la intemperie.


Para la concepción de la cerámica de Leach, aquello fue toda una innovación, y de allí nace una gran carrera para obtener todo el conocimiento cerámico oriental.

Bemard Leach, es considerado el padre de la cerámica moderna contemporánea y en 1940 con la publicación de su libro « A potter's book » revela al mundo occidental los métodos originales establecidos por la familia Raku.

Transcurren veinte años en los cuales la técnica del raku japonés permanece inalterable en su concepción primitiva y original. En 1960 Paúl Soidner en lugar de enfriar la pieza una vez extraída del homo al rojo poniéndole agua, decide colocarla sobre un montón de hojas secas produciendo con ello una fuerte reducción, es tras este acontecimiento como se descubre lo que hoy llamamos raku y que es a su vez el concepto mas extendido.

La pasta de Raku requieren unas características muy específicas determinadas por el choque térmico, la textura, la temperatura de cocción, la porosidad y la plasticidad. En cuanto a los vidriados, originariamente eran muy limitados ya que sólo existían dos grupos de ellos. Los denominados raku rojo y raku negro. A diferencia del raku occidental en el que existe un numero incalculable de variantes en colores y posibilidades. Para podemos hacer una idea de lo que es un vidriado de raku debemos de tener claro las cualidades de este tipo de vidriado entre las que encontramos, bajo punto de fusión, una superficie lisa, por lo general brillantes y tendencia a cuartearse y craquelar durante el choque térmico.

En la actualidad podemos dividir los vidriados en dos grandes grupos que tienen como clasificador el tipo de fundente utilizado. De esta forma los resultados son bien distintos cuando se utiliza como fundente el plomo a cuando se emplean elementos alcalinos.

EXPERIENCIA Y APORTACIONES

Comenzamos aprendiendo esta técnica como la mayoría de los ceramistas a través de lecturas y cursos. En sus comienzos reducíamos las piezas sacadas al rojo en un bidón con virutas qué era tapado con objeto de producir una considerable cantidad de humo, posteriormente aprendimos a dejarlas una vez fuera del homo al aire libre y cuando comenzaba a craquelar, era el momento de aplicar la reducción. En la actualidad colocamos las piezas sobre un lecho de virutas, y vamos añadiendo la materia reductora en los lugares donde queremos producir los efectos del humo, a diferencia del método del bidón, para nosotros la presencia del aire es un factor importante. Nos gusta que el fuego abrace la pieza, juegue con ella, mientras nosotros decidimos moviendo la pieza donde la reducción debe producirse. Utilizamos gresy los vidriados están generalmente formulados con fritas alcalinas.